domingo, 15 de noviembre de 2009



"I stood in this unsheltered place
'Til I could see the face behind the face
All that had gone before had left no trace
Down by the railway siding
In our secret world,
we were colliding
All the places we were hiding love
What was it we were thinking of?
.
So I watch you wash your hair
Underwater, unaware
And the plane flies through the air
Did you think you didn't have to choose it?
That I alone could win or lose it
In all the places we were hiding love
What was it we were thinking of?

In this house of make believe
Divided in two, like Adam and Eve
You put out and I receive
Down by the railway siding
In our secret world,
we were colliding
In all the places we were hiding love
What was it we were thinking of?

Oh the wheel is turning spinning round and round
And the house is crubling but the stairways stand
With no guilt and no shame, no sorrow or blame
Whatever it is, we are all the same
Making it up in our secret world
Shaking it up
Breaking it up
Making it up in our secret world

Seeing things that were not there
On a wing on a prayer
In this state of disrepair
Did you think you didn't have to choose it?
That I alone could win or lose it
In all the places we were hiding love
What was it we were thinking of?

Shh, listen... “

“Secret world” – Peter Gabriel - 1992


"Yo soy la tierra de sus padres.
Mis virtudes no se han perdido.
Tras cierto número de días
haré regresar a mis hijos.
Bajo la hierba que ellos pisan
corre mi magia, inseparable.
Si han regresado como extraños,
como hijos han de quedarse.
Para que a mi regazo vuelvan
caiga sobre ellos el hechizo
que esconden las ramas compradas
de estos árboles antiquísimos.
Olor a humo al atardecer,
fragancia de lluvia en la noche,
estaciones, horas y días
el ánimo les predisponen
para que entiendan mi designio
en todos estos miles de años,
con los ojos llenos de lágrimas
y los corazones más sabios.”

“I am the land of their fathers,
In me the virtue stays.
I will bring back my children,
After certain days.
Under their feet in the grasses
My clinging magic runs.
They shall return as strangers.
They shall remain as sons.
Over their heads in the branches
Of their new-bought, ancient trees,
I weave an incantation
And draw them to my knees.
Scent of smoke in the evening,
Smell of rain in the night--
The hours, the days and the seasons,
Order their souls aright,
Till I make plain the meaning
Of all my thousand years--
Till I fill their hearts with knowledge,
While I fill their eyes with tears.”
.
“The Recall”- Rudyard Kipling
Traducido por José Manuel Benítez Ariza
“En su propaganda, los dictadores de hoy confían principalmente en la repetición, la supresión y la racionalización: la repetición de las consignas que desean que sean aceptadas como verdades, la supresión de hechos que desean que sean ignorados y el fomento y la racionalización de las pasiones que puedan ser utilizadas en interés del Partido o del Estado”

Extraído de “Nueva visita a un mundo feliz” – Aldous Huxley

sábado, 14 de noviembre de 2009

"-¿No has tenido nunca la sensación de que dentro de ti hay algo que sólo espera que le des una oportunidad para salir al exterior? ¿Una especie de energía adicional que no empleas, como el agua que se desploma por una cascada en lugar de caer a través de las turbinas?"

Extraído de “Un mundo feliz” – Aldous Huxley

“Nuestra sociedad occidental contemporánea, a pesar de su progreso material, intelectual y político, ayuda cada vez menos a la salud mental y tiende a socavar la seguridad interior, la felicidad, la razón y la capacidad para el amor del individuo; tiende a convertirlo en un autómata que paga su frustración como ser humano con trastornos mentales crecientes y una desesperación que se oculta bajo un frenético afán de trabajo y supuestos placeres.
Nuestros “crecientes trastornos mentales” pueden manifestarse en síntomas neuróticos. Estos síntomas son claros y causan una zozobra extrema. Los síntomas no son como tales nuestro enemigo, sino nuestro amigo; donde hay síntomas hay conflicto y el conflicto siempre indica que las fuerzas vitales que luchan por la integración y la felicidad siguen combatiendo todavía. Donde cabe hallar a las víctimas realmente incurables de la enfermedad mental es entre quienes parecen los más normales. “Muchos de ellos son normales porque se han ajustado muy bien a nuestro modo de existencia, porque su voz humana ha sido acallada a una edad tan temprana de sus vidas que ya ni siquiera luchan, padecen o tienen síntomas, en contraste con lo que al neurótico le sucede.” Son normales no en los que podría llamarse el sentido absoluto de la palabra, sino únicamente en relación con una sociedad profundamente anormal. Su perfecta adaptación a esa sociedad anormal es una medida de la enfermedad mental que padecen. Estos millones de personas anormalmente normales, que viven sin quejarse en una sociedad a la que, si fueran seres humanos cabales, no deberían estar adaptados, todavía acarician “la ilusión de la individualidad”, pero de hecho han quedado en gran medida desindividualizadas. Su conformidad está derivando hacia algo que se parece a la uniformidad. Pero “uniformidad y libertad son incompatibles. Uniformidad y salud mental son incompatibles también…El hombre no está hecho para ser un autómata y, si se convierte en tal, la base de la salud mental queda destruida”.
En el curso de la evolución, la naturaleza se ha tomado muchísimo trabajo para que todo individuo sea distinto de cualquier otro individuo, Nos reproducimos poniendo en contacto los genes del padre con los de la madre. Estos factores hereditarios pueden combinarse en número de modos casi infinito. Física y mentalmente, cada uno de nosotros es único. Cualquier cultura que, en interés de la eficiencia o en nombre de cualquier dogma político o religioso, trate de uniformar al individuo humano comete un ultraje contra la naturaleza biológica del hombre.”

Extraído de “ Nueva visita a un mundo feliz” – Aldous Huxley
“-…Unos sesenta mil indios y mestizos absolutamente salvajes…Nuestros inspectores los visitan de vez en cuando; aparte de ellos, no mantienen comunicación alguna con el mundo civilizado; conservan todavía sus repugnantes hábitos y costumbres; matrimonio, suponiendo que ustedes sepan a qué me refiero, familias. Nada de condicionamiento. Siguen manteniendo monstruosas supersticiones como el cristianismo, los totemismos y la adoración de los antepasados; lenguas muertas, como el zuñi, el español y el athabasco; pumas, puercoespines y otros animales feroces…, enfermedades infecciosas…, sacerdotes…, lagartos venenosos…”

“-Es que a mí me gustan los inconvenientes.
- A nosotros no-dijo el interventor-. Preferimos hacer las cosas con comodidad.
- Pues yo no quiero comodidad. Yo quiero a Dios, quiero poesía, peligro real, libertad, bondad, pecado.
- En suma-dijo el interventor-, usted reclama el derecho a ser desgraciado.
- Muy bien, de acuerdo-dijo el salvaje, en tono de reto-. Reclamo el derecho a ser desgraciado.
- Sin hablar del derecho a envejecer, a volverse feo e impotente, a tener sífilis y cáncer, a pasar hambre, a ser piojoso, a vivir con el temor constante de lo que pueda ocurrir mañana; el derecho, en fin, a ser un hombre atormentado.
Siguió un largo silencio.
-Reclamo todos estos derechos-concluyó el salvaje.
El interventor se encogió de hombros.
-Están a su disposición-dijo. ”

Extraído de "Un mundo feliz" - Aldous Huxley