
Jean-Baptiste Camille Corot - Orfeo guiando a Eurídice desde los Infiernos - 1861
Su música y la prueba de su amor convencen a Hades y Perséfone que autorizan a Orfeo a llevarse a Eurídice y devolverla a la vida.
“Entonces Orfeo cantó sólo para el pequeño Anceo una canción de dulzura tan penetrante que éste no pudo contener las lágrimas. Y siempre, desde entonces, en las guardias silenciosas de noches estrelladas, aquellas palabras y su melodía resonaban en su cerebro:
“Ella confiesa su amor mientras está medio dormida,
En las horas oscuras
Con medias palabras, en susurros:
Mientras la Tierra se mueve en su sueño invernal
Y hace germinar la hierba y las flores
A pesar de la nieve,
A pesar de la nieve que cae.”
Anceo sabía cómo se llamaba la mujer de la canción: era Eurídice, la hermosa mujer de Orfeo. “
Capítulo 13 – El vellocino de oro – Robert Graves
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