"Nos reconciliamos un mes más tarde cuando vino con los brazos llenos de lirios tardíos, como una amante, y pasamos juntos todo el mes de agosto en Constanza. Una casa tranquila, paseos vespertinos por el muelle junto a un matrimonio conocido, aperitivos en la plaza de Ovidio atestada de gente y a veces, por entreternos, jugar a la petanca donde yo siempre acababa perdiendo. [...] En la playa, ella era todavía extremadamente hermosa, en especial cuando todo su cuerpo se le puso del color del trigo maduro..."
.
Extraído de "Última noche de amor, primera noche de guerra" - Camil Petrescu
No hay comentarios:
Publicar un comentario