martes, 8 de diciembre de 2009

Babilonia




“La Puerta de Ishtar era originalmente una de las 8 puertas monumentales (14 metros de altura por 10 de ancho) de la muralla interior de Babilonia, en la Baja Mesopotamia. El nombre de Ishtar lo recibe de la diosa del mismo nombre a la cual estaba consagrada, diosa de la fertilidad, el amor y la guerra.
Fue construida en el año 575 a. C. por Nabucodonosor II en el lado norte de la ciudad. Se compone de numerosos ladrillos vidriados, la mayoría de color azul (lo que la hacía contrastar fuertemente con todos los edificios de su alrededor), mientras que otros son dorados o rojizos. Éstos últimos se disponen dibujando la silueta de dragones, toros, leones y seres mitológicos. La parte inferior y el arco de la puerta están decoradas por filas de grandes flores semejantes a margaritas.
Los restos de la puerta original fueron descubiertos en Babilonia (en el actual Irak) durante las campañas arqueológicas alemanas de 1902 a 1914. La mayoría se trasladó a Alemania, donde se reconstruyó la puerta en el Museo Pergamon de Berlín, en 1930, que sigue actualmente en exposición. Algunos de los relieves originales de leones, dragones y toros se encuentran actualmente en el Museo Arqueológico de Estambul”.

Extraido de la Wikipedia.
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"Tras haber dado a conocer sus disposiciones, Alejandro descansó en Babilonia durante casi 5 semanas. Había muchas cosas que ver en la ciudad, cuyo tamaño había sido exagerado por los griegos; las enormes murallas dobles de ladrillo y betumen, de más de 19 km de circunferencia, la puerta Ishtar, con torretas y placas esmaltadas con dibujos de animales, el Zigurat sagrado, que se elevaba 7 plantas y medía 82 metros de altura, eran lugares extraordinarios y todos ellos figurarían en las diversas listas posteriores de las Maravillas del Mundo. Entre casas altas y adustas, construidas sin ventanas para conservar el frescor, los principales caminos de la ciudad corrían en líneas casi rectas y su trazado sólo se interrumpía con el curvo cruce del río Éufrates, que se cruzaba por un famoso viaducto de piedra. Para un griego, la ciudad se había construido a una escala inimaginable, y los cuarteles generales de su gobierno, que serpenteaban entre la puerta Ishtar y el río Éufrates, no eran menos asombrosos: Alejandro se instaló en el más meridional de los dos palacios, un laberinto con unas 600 habitaciones y cuyos cuatro vestíbulos principales convergían en el salón del trono y el patio principal, construido por Nabucodonosor en unas inmensas proporciones.
[...]
Las riquezas no eran lo único que interesaba a Alejandro. Alrededor de los edificios del palacio se encontraban los Jardines Colgantes, en cuyas terrazas artificiales se habían plantado tantos árboles, que a los griegos, por su parte jardineros mediocres, les pareció que se trataba de un bosque suspendido en el aire; se decía que los cedros y las píceas habían sido trasplantadas por Nabucodonosor para consolar a su reina siria de la añoranza que sentía en una tierra pelada y extranjera.
[...]
Mientras tanto, el ejército se entregó a los bajos placeres: en tanto Alejandro inspeccionaba los jardines, los soldados se resarcían de la escasez de mujeres sufrida durante los tres últimos años con las artistas de strip-tease de los burdeles de la ciudad."
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Extraído del libro "Alejandro Magno. Conquistador del mundo"- Robin Lane Fox

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